domingo, 15 de marzo de 2009

La incertidumbre sobre el futuro de Guaguas Municipales acaba por dividir a los trabajadores


Los guagüeros decidían anoche si mantienen la huelga indefinida convocada Saavedra intentará convencer a Rivero la próxima semana para que dé dinero

T.G. LAS PALMAS DE GRAN CANARIA La incertidumbre sobre el futuro de Guaguas Municipales ha acabado por sembrar la división entre los trabajadores, que anoche afrontaron divididos la asamblea para ratificar la huelga indefinida convocada para el 23 de marzo, contra el recorte de los servicios y líneas y la privatización del servicio. Al cierre de esta edición, los trabajadores discutían si mantener la huelga indefinida o reducir su duración a una jornada o dos. La división afecta al propio comité de empresa, algo que ayer se puso de manifiesto en la reunión que mantuvieron con el concejal de Seguridad y Movilidad Ciudadana, Jesús González Dumpiérrez, y el gerente de Guaguas Municipales, Sebastián Sansó, que terminó sin ningún tipo de acuerdo y hubo de suspenderse después de más de dos horas.

El portavoz de los trabajadores, Feluco Marrero, dijo que la reunión concluyó sin "ningún tipo de avance" y que la situación es la misma, por lo que los grupos mayoritarios del comité de empresa tenían previsto proponer a la asamblea el mantenimiento de las medidas de presión.

El comité planteó que la desconvocatoria de la huelga pasa por el restablecimiento de las líneas y servicios eliminados durante los fines de semana, la puesta en marcha del plan de viabilidad y el compromiso del Ayuntamiento por mantener la titularidad pública de Guaguas.

González Dumpiérrez planteó que la puesta en marcha del plan de viabilidad no es posible por la apurada situación económica por la que atraviesa Guaguas y se negó a restablecer las líneas y servicios eliminados porque "se ha llegado a un acuerdo con los representantes vecinales del Cono Sur para hacer unas modificaciones propuestas por ellos para mejorar el servicio".

Y la titularidad pública, insistió, depende de que el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno regional aporten dinero no sólo para afrontar el pago de la deuda, que asciende a 37,3 millones, sino a los gastos de explotación. El Ayuntamiento solo, recalcó, no puede reflotar a la empresa. El alcalde de la capital grancanaria, Jerónimo Saavedra, se reunirá la próxima semana con el presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, para pedirle dinero.

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