
Los sindicatos prevén endurecer hoy sus protestas tras fracasar anoche la negociación
La huelga de carácter indefinido que ayer iniciaron los trabajadores del transporte por carretera en Asturias paralizó el subsector de viajeros, pero casi no tuvo incidencia en el de mercancias. Los sindicatos señalaron que el paro fue «del 100%» en los servicios de autobuses, si bien fijaron la incidencia entre un 25 y un 30% en las mercancías. Esta menor repercusión, explicaron, se debe a que 3.800 de los 5.300 trabajadores del transporte de mercancías son autónomos y no están sujetos a la negociación del convenio que originó el conflicto. Por su parte, la patronal, Asetra, aseguró que el movimiento de mercancias en la región «no se vió afectado en absoluto».
La primera jornada de paro dejó a decenas de miles de asturianos que cada día utilizan el servicio de autobús para moverse por la región, sin servicios mínimos. Según las cifras que maneja el Consorcio de Transporte de Asturias (CTA), la región registra más de 137.000 viajes diariamente en transporte público. De ellos, 25.000 –en un día laborable– son en Renfe y sólo las empresa vinculadas a la patronal del subsector de viajeros, Car, venden entre 30.000 y 40.000 billetes cada día.
Los escolares de la región fueron los que más sufrieron las consecuencias de la huelga. El paro afectó al 60% de las 600 rutas de transporte escolar que existen en el Principado, dejando sin servicio a 8.291 alumnos, según la consejería de Educación y Ciencia del Principado. Las patronales del transporte de viajeros Astra, Car y Asvipymet reconocían a primera hora de la tarde que habían sido incapaces de cumplir con los servicios mínimos –el 25% de las líneas interurbanas– a causa de actos de sabotaje.
«Con rotundidad»
«Es necesaria la intervención urgente del Gobierno para poner fin a esta situación», exigían a primera hora de ayer las tres patronales. Tanto Astra como Car y Asvipymet denunciaron piquetes desde primera hora de la mañana. La línea Asturias-Madrid de Alsa de la madrugada fue la primera en sufrirlos. La respuesta del Principado no se hizo esperar. La consejera de Administraciones Públicas y portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, aseguró en rueda de prensa que serán «exigentes y rotundos en el cumplimiento» de los servicios mínimos, especialmente del transporte escolar.
En cuanto a los actos de sabotaje, según Delegación de Gobierno, se registraron cortes y piquetes en las entradas a los polígonos, con especial intensidad en Asipo (Llanera), así como la rotura de lunas en un vehículo escolar en Luanco y otro en Viella (Siero). En la noche del martes a miércoles se alertó de pinchazos de ruedas en siete camiones en Villaviciosa y las fuerzas de seguridad tuvieron que escoltar a varios autocares escolares.
Pero lo peor podría estar por llegar. Las centrales advirtieron de que la entrada y salida de mercancías a las principales factorías asturianas se reducirá notablemente en las próximas horas. «No tenemos prisa, vamos a mantener vivo el fuego hasta que la patronal entre en razón», anunciaron ayer fuentes sindicales. Tanto CC OO_como UGT realizaron reuniones informativas destinadas a convencer a los autónomos para que se sumen al paro.
Con la imagen del último gran paro del transporte en la retina –en mayo de 2007– algunas grandes empresas como ArcelorMittal, adelantaron la salida de pedidos urgentes por carretera y programaron el resto de entregas que deberán realizar este mes por ferrocarril o barco. Esta circunstancia provocó que «más de veinte camiones», según las estimaciones de la Unión de Transportistas Autonómos (UITA) se quedaran en las inmediaciones de la factoría de la siderúrgica en Gijón sin poder cargar. Fue, según su presidente José Fernández, «la única incidencia» de la jornada. «El resto de nuestros asociados trabajó con normalidad», aseguró.
Consecuencias fatales
De prolongarse el conflicto, las consencuencias para la industria asturiana podrían ser fatales. El secretario general de Femetal, Álvaro Ordás, apeló a la responsabilidad de las centrales y agentes sociales para desconvocar «cuanto antes» la huelga. «Ahora más que nunca, dada la singularidad de la crisis, no podemos permitir que se dañe al conjunto de la producción», reclamó.
Fue el operador ferroviario el que absorbió, en buena parte, la demanda de los viajeros que no pudieron realizar su trayecto habitual en autobús. En particular desde las estaciones de Avilés y Gijón y, principalmente, por parte de los viajeros que utilizan el billete combinado de la CTA. Así, aunque a lo largo de todo el día Renfe mantuvo su programación habitual, reforzó con tres trenes adicionales los trayectos con más demanda. Por la mañana, el trayecto Gijón Oviedo de las 7.50 y de las 8.50 y, por la tarde –14.09–, el de Oviedo- Lugo de Llanera. Los sindicatos decidieron anoche continuar con el paro ante la decisión de la patronal Asetra de no sentarse a negociar mientras no depusieran la huelga y a pesar del esfuerzo de mediación del Principado. Patronal y centrales habían sido convocados a una reunión a las 21.30 horas para tratar de alcanzar un acuerdo en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos. Según el secretario general de Transportes de UGT, Florentino Vázquez, el encuentro no se celebró al no presentarse la patronal que preside el empresario Ovidio de la Roza.
El argumento de Asetra es que «el escenario ha cambiado» desde la noche del pasado lunes, cuando ambas partes iniciaron la ronda de negociaciones. Desde el primer momento, Asetra reclamó la desconvocatoria de la huelga en el sector para sentarse a negociar las exigencias sobre subidas salariales de los trabajadores para este año dentro del convenio colectivo 2007-2011.
Así, su junta directiva acordó «seguir trabajando como hicimos ayer», informó la patronal. Por su parte, los sindicatos se reunieron ayer en una asamblea para coordinar la jornada de paro de hoy, endurecer las acciones de protesta e involucrar a los autónomos en el paro. Las centrales mantuvieron ayer «abierta la vía de la negociación». Por su parte, las patronales de viajeros (Astra, Car y Asvipymet) recordaron que mantienen su oferta de incremento salarial del IPC del 2% más dos puntos (hasta el 4%) si se desconvoca el paro, a lo que se opone la patronal mayoritaria, Asetra, que asegura, además, que es la única con competencia para firmar el convenio. Según está organización, el Gobierno aún no ha fijado un IPC definitivo y supedita el incremento salarial a contar con un «dato fehaciente». Las centrales exigen a todas las patronales el reconocimiento del convenio colectivo firmado por Asetra en 2007.
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