
El Cabildo aprobará el viernes un plan elaborado por la empresa, con el que las líneas se adaptan a la demanda, se reduce la oferta del fin de semana y se pide a Santa Cruz que abone su deuda
ELOÍSA REVERÓN SANTA CRUZ DE TENERIFE Titsa, empresa que pertenece al Cabildo tinerfeño, ha tocado fondo y nada ha logrado frenar su deterioro. Así lo reconocía la propia corporación insular, cuyo pleno aprobó en julio de 2008 una serie de medidas para salvar a la compañía de guaguas, "con el fin de que ésta deje de ser deficitaria", y entre las que se incluían inversiones en infraestructuras y en la flota y el encargo a la empresa de un Plan de Saneamiento, que debía elaborarse en seis meses. Así, Titsa debía entregar una propuesta de mejora, para que la compañía se convirtiese en sostenible y dejara de generar deuda, en febrero del presente año. Debido a la complejidad del documento, la compañía solicitó un poco más de tiempo. Dicho plan para sanear la empresa será aprobado este viernes en el pleno del Cabildo.
Con dicho documento, Titsa adaptará las líneas a la demanda, se reorganizarán rutas y frecuencias, se reducirá la oferta de los fines de semana, se reforzará al Norte y al Sur de la Isla, disminuirá el número de vehículos en reserva, se optimizará el nivel de respuesta en los talleres, se reducirán "drásticamente" las horas extras, se llevará a cabo la actualización anual de las tarifas... "El objetivo es que la empresa se convierta en sostenible, no se puede seguir manteniendo el nivel de déficit que tiene. Esto quiere decir que las guaguas y frecuencias que no tengan la demanda suficiente tendrán que reorganizarse para así reforzar a las que sí la tienen. Y se recortará el servicio durante los fines de semana, porque en estos días disminuye considerablemente el uso del transporte público", explica el consejero de Economía y Competitividad, Carlos Alonso. Eso sí, deja claro que "no habrá ninguna pérdida de empleo y la empresa no se va a privatizar".
Creciente deterioro.
El consejero comenta que Titsa, de cuya gestión se encargaba el Gobierno canario antes de que fuese el Cabildo el que asumiese esta responsabilidad (a partir de enero de 2007), es un servicio público, pero no se puede seguir manteniendo una empresa con tanta deuda. Y es que, y según se señalaba en un informe elaborado por el Cabildo, "la compañía sufre un proceso de deterioro que se viene manifestando desde 2004 y que se verifica en las cifras decrecientes de pasajeros, acompañadas de crecimientos importantes en los déficit operativos de la empresa. Ni siquiera las importantes ayudas de la corporación han logrado frenar dicho deterioro". La situación de crisis en la que se encuentra Titsa también se debe "al creciente nivel de saturación de las vías, la extensión de líneas teóricamente interurbanas hacia recorridos de penetración urbana que alargan los viajes y empeoran las frecuencias, la proliferación de líneas de muy débil ocupación y escasa justificación...". Se destaca el creciente deterioro de los ingresos de Titsa y sus costes financieros, por la incompleta adecuación de las tarifas ante los incrementos reales de los costes (combustibles) y por los abultados saldos deudores que las administraciones competentes mantienen con el operador".
En 2008, Titsa cerró con un déficit de 18 millones de euros y este año lo hará con 11 millones.
Con estas medidas "se intenta que en 2012 el déficit llegue a ser sólo de un millón de euros". Pero es que, además, a estas cantidades se suman los 18,7 millones que Santa Cruz debe a la compañía por el servicio urbano (que supone un coste de 50 millones al año). En este Plan de Saneamiento y en el nuevo convenio para el transporte urbano que presentará el Cabildo en estos días al Ayuntamiento, y que fue aprobado en el Consejo de Gobierno de la corporación insular el lunes, se incluye el reconocimiento y abono de dicha "deuda histórica", cumpliéndose unos plazos que se establecerán, y "la voluntad del Ayuntamiento es buena", dice Alonso. Por su parte, Ricardo Melchior, presidente del Cabildo, reitera que Santa Cruz "le debe una cantidad importante a Titsa y que se debe cumplir un plan de pago. Si una empresa ya es deficitaria, así se le hace más daño. Si tiene muchas pérdidas, y los ingresos se pagan con retrasos, es lógico que la empresa salga perjudicada. Esperamos que se cumplan los plazos que se establezcan".
Además, el presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, indicó que con este nuevo convenio para el transporte urbano "se pasa de 3,8 kilómetros de recorrido con las guaguas a 5,5 kilómetros, y de 9 millones de viajeros al año a 11,5 millones". Además el coste por parte del Ayuntamiento "no será mayor sino menor, pasando de 9 a 7 millones de euros".
Mayores. Por otro lado, Melchior también aprovechó para señalar que se está estudiando, "pero sólo estudiando", que los mayores, para los que el transporte es gratis, paguen un precio simbólico. "En tiempo de crisis debemos ser solidarios".
Melchior dice que si el Gobierno ayuda a Las Palmas, también debe colaborar con Titsa
El presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, dejó claro ayer a este periódico que si el Gobierno de Canarias ayuda a la empresa de transporte Guaguas Municipales de Las Palmas de Gran Canaria en la situación de crisis en la que se encuentra, "entonces tendrá que hacer lo mismo con la compañía de guaguas Titsa".
A este Cabildo "le parece muy bien que soliciten ayuda al Ejecutivo canario, pero a nosotros nos tendrán que dar la misma cantidad. Es lo lógico y lo justo", añadió el máximo representante de la corporación insular.
De todas formas, el presidente del Cabildo tinerfeño indicó que "al igual que se hizo en la isla de Tenerife, deberían ser los Cabildos las instituciones que asumiesen la gestión en el transporte público".
Asimismo, Ricardo Melchior aprovechó para señalar que el Gobierno de Canarias "nos da 0 euros para el transporte público de Tenerife". "Si invierte en Gran Canaria, también tendrá que hacerlo aquí".
La capital le debe a Titsa 18,7 millones y el Cabildo pide que se cumplan los plazos de pago
El Ayuntamiento de Santa Cruz le debe a la compañía Titsa (que pertenece al Cabildo de Tenerife), por el servicio urbano de guaguas un total de 18,7 millones de euros, tal y como lo ha informado a este periódico el consejero de Economía y Competitividad de la corporación insular, Carlos Alonso. Esta deuda se suma al déficit que ya tiene la empresa, con el servicio interurbano, y que el año pasado fue de 18 millones y este año será de unos 11 millones de euros.
El presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, señala que "el Ayuntamiento de la capital le debe una cantidad importante a Titsa, por lo que debe cumplirse un plan de pago. Esta deuda histórica le hace más daño a la empresa, teniendo en cuenta que ésta ya es deficitaria. Si tiene pérdidas, y los ingresos se pagan con retraso, pues es lógico que la compañía se vea más perjudicada". "Esperemos que se cumplan los plazos", indica Melchior. Por su parte, Carlos Alonso dice que "hay buena voluntad por parte del Ayuntamiento".