El Ayuntamiento quiere poner en marcha este año un servicio de vehículos compartidos que llegue a todo el municipio
El municipio de Arona está obligado a poner transporte urbano desde hace ya unos años, cuando superó la cifra de los 50.000 habitantes. Después de anuncios y compromisos que no se hicieron realidad parece que ahora va en serio. El concejal de Transportes, Antonio Miguel García Marichal, que se estrena en política este mandato, quiere que los vecinos del municipio, que ha superado los 80.000 ciudadanos empadronados, tengan de una vez por todas las ventajas del transporte urbano. Pero García Marichal apuesta por un modelo diferente al de las guaguas municipales, pues este servicio lo prestarán taxis compartidos con el objetivo de complementar el transporte de las líneas de Transportes Interurbanos de Tenerife (TITSA).
El concejal del área espera que este nuevo servicio, adaptado a un municipio con una población considerable pero dispersa en el territorio, entre en funcionamiento este año.
La idea es habilitar un centro de control con un sistema telemático con el que sepa en cada momento los usuarios que se encuentran en la parada para enviar vehículos en función de la demanda. El precio para el ciudadano sería de 95 céntimos por trayecto utilizando un bonobús en un cancelador instalado en taxis compartidos de siete plazas.
Este estudio de transporte urbano en Arona también contempla una renovación de la flota de vehículos con subvenciones del Cabildo de Tenerife, la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) y el propio Ayuntamiento para incorporar automóviles de siete plazas, con una de ellas para personas con dificultades de movilidad.
El Ayuntamiento de Arona necesita que los taxistas quieran unirse a esta iniciativa y ya se han presentado más de 70 solicitudes, suficientes para poner en marcha el servicio. Para que este proyecto se haga realidad los responsables del Consistorio tendrán que firmar dos convenios, uno con los taxistas y otro con el Cabildo.
Antonio Miguel García Marichal explicó a este periódico que ya se han celebrado dos reuniones con el sector del taxi y en 2008 se elaboró un estudio de movilidad con las peculiaridades geográficas del municipio "con el objetivo de dar un mejor servicio".
El convenio del Ayuntamiento con los taxistas tendría en principio una duración de cuatro años y TITSA instalará un cancelador para los bonos en los taxis como si de una guagua se tratara. En Candelaria se va a empezar a prestar un servicio de este tipo y "en Arona llegaríamos al 100% de la población, pues los núcleos pequeños también tendrían transporte urbano", comentó Miguel García Marichal.
La Concejalía de Transportes estudia un sistema informático que permita a los usuarios, con una ficha o carné ciudadano, indicar su presencia en la parada, para saber al momento cuantas personas hay en cada línea.
En el borrador de itinerarios se han establecido siete y los más transitados serían un recorrido por Los Cristianos y Playa de las Américas, el que uniría Costa del Silencio con Los Cristianos y el que saldría de esta localidad hacia El Mojón y el casco urbano de Arona. Está previsto que estas líneas de taxis compartidos, algunas más transitadas y otras menos, recorran todos los núcleos poblacionales del municipio, y una de las ventajas de este tipo de transporte consiste en dejar a las personas con dificultades de movilidad en la puerta de sus casas.
Según este plan de movilidad los taxistas cobrarán 1,30 euros por cada persona que se suba al vehículo, pero los usuarios abonarán 95 céntimos, pues el Cabildo aportará los 35 restantes a través del convenio con el Ayuntamiento de Arona como ya se ha firmado en Candelaria.
Los convenios con los taxistas tienen que ser individuales y hacen falta 70 para que se pueda poner en marcha el servicio.
Las subvenciones para adquisición de nuevos vehículos de las que se habla son 12.000 euros del Cabildo, otros 12.000 de la ONCE y una cantidad municipal que el Ayuntamiento estudiará.
El centro de control estaría ubicado en Los Cristianos y el sistema telemático de identificación lo instalaría una empresa gratis a cambio de una concesión de entre 12 y 15 años para poner publicidad. Según el proyecto de la Concejalía de Transportes el Ayuntamiento correría con los gastos del centro de control y su personal.
Antonio Miguel García Marichal quiere que esta iniciativa de transporte urbano entre en funcionamiento en el verano para combinar los taxis colectivos con las guaguas interurbanas de TITSA y ofrecer así un mejor servicio a los ciudadanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario