lunes, 27 de abril de 2009

Sueños perdidos

Cada vez que el pleno municipal de Las Palmas de Gran Canaria aborda el futuro de Guaguas, el debate se organiza en torno a los problemas de sueño del alcalde. Viene ocurriendo así desde que en septiembre pasado se retrasara durante dos semanas el salario de los casi 700 trabajadores de la empresa pública de transportes. Cada vez que alguien pregunta, propone o simplemente hace referencia a la controvertida propuesta del PSOE gobernante de enajenar la gestión y parte del capital de la compañía, se ofrece abundante detalle de las alteraciones en el ritmo de descanso, de forma que al final, cualquier desorientado bien puede concluir que la empresa está en venta para curar el insomnio de Saavedra. Su salud personal convertida en responsabilidad colectiva.

De forma que resulta inútil conocer la verdad de las dos cosas; por un lado, da la sensación de que el único motivo de que el alcalde duerma poco y mal es un desajuste contable, lo que evita otras explicaciones sobre su estado de salud, afectado como no podía ser de otra manera por los achaques propios de la edad cuando se rebasan holgadamente las siete décadas en activo. Y por otra parte, se elimina toda posibilidad de abordar el futuro del transporte público de la ciudad desde la racionalidad política, desde la mera confrontación de ideas y alternativas. Sin que se puedan concretar fórmulas de consenso, porque resulta evidente a estas alturas que la venta es una solución adoptada de antemano, que se lleva a los foros públicos con la única intención de convalidar los formularios del protocolo democrático, por no haberse presentado en su momento al examen de las urnas.

A falta de mejores argumentos, y como tampoco está sobrado el PSOE municipal de oradores lúcidos, la labor de defensa descansa sobre la aportación voluntaria de Nardy Barrios, una auténtica especialista en rentabilizar el factor emocional de la política. Sólo ella se puede permitir el lujo de justificar los impulsos del alcalde y a renglón seguido, evitar el apoyo a la tramitación de la venta, como ocurrió en la sesión del viernes pasado.

La remodelación del equipo de gobierno capitalino llega exactamente en el inicio de los trámites para dar entrada al capital privado en Guaguas Municipales. Ni antes ni después, y puede parecer casualidad abonada por el retraso injustificable de otros muchos expedientes como el del presupuesto del presente año. Pero en política, las casualidades son como la inocencia; simplemente no existen. Cambia la coordinación del grupo, adecuándose al mapa genético de la agrupación local; los holgazanes que se han pasado estos dos años excusando en otros sus propias torpezas se han quedado sin argumentos. Y sin embargo, nadie ha delimitado nuevas estrategias. En política social, por ejemplo; si se observa la complacencia aplicada, tampoco parece que les importe mucho. De momento, por eso, nadie pierde el sueño.
Gonzalo H. Martel
Las Palmas de Gran Canaria

No hay comentarios: