Dejará de cumplir el contrato a partir del día 29 si no se le abonan los atrasos Las obligaciones pendientes de pago rondan el 1.600.000 euros
El servicio municipal de transporte de viajeros podría dejar de funcionar a finales de este mes si el Ayuntamiento no abona la deuda que tiene pendiente con la empresa adjudicataria, Tranvía Vélez (Travelsa). La sociedad adjudicataria del tranvía entre Vélez y Torre del Mar ha advertido por escrito al Ayuntamiento que debido al retraso en el pago de la deuda, que ronda el 1.600.000 euros, el próximo lunes 29 suspenderá el cumplimiento del contrato.
El transporte municipal de viajeros incluye no sólo la línea del tranvía, que conecta los dos principales núcleos de población del municipio, sino también otras tres líneas de autobuses que unen las poblaciones de Vélez con Torre del Mar y las costas occidental (Almayate y Benajarafe) y oriental (Caleta de Vélez).
Esta es la primera vez desde la en funcionamiento el tranvía en octubre de 2006 que la empresa encargada de gestionar el servicio amenaza con dejar de cumplir el contrato y suspender la prestación debido a la deuda que arrastra el Consistorio en el pago de sus obligaciones.
Tranvía Vélez es una unión temporal de empresas por formada por Alsina Graells, Sando Construcciones y Continental Rail que tiene la concesión del transporte municipal de viajeros por un periodo máximo de 25 años. La sociedad señala en el escrito presentado ante el Ayuntamiento, que tiene fecha de 29 de mayo, que desde la puesta en marcha del servicio se han producido continuos y numerosos incumplimientos imputables a la administración contratante, entre los que se encuentra la falta de pago de la retribución establecida.
En este sentido, Travelsa hace constar que la advertencia de suspensión del contrato se realiza en base a lo establecido a la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, que establece que cuando la demora en el pago es superior a los cuatro meses el contratista puede proceder a suspender el cumplimiento de sus obligaciones, siempre que lo comunique con un mes de antelación.
Malestar
El escrito de Travelsa ha causado gran malestar en el seno del equipo de gobierno (PSOE, IU y GIPMTM) al considerar que lo único que pretende la empresa es presionar al Ayuntamiento para estar al día en los pagos, algo que no se cumple con ningún otro proveedor municipal. El tripartito ha calificado el escrito de la empresa como una medida de presión dirigida a conseguir un acuerdo para saldar los atrasos, y no como una amenaza real para suspender el servicio de transporte municipal.
Fuentes de la Alcaldía han cifrado la deuda actual con Tranvía Vélez en 1.600.000 euros, cifra que se encuentra muy por debajo de la contraída con otros proveedores municipales como son las concesionarias de los servicios de Limpieza Viaria y Recogida de Residuos (Althenia), y la de la Limpieza de los Edificios Públicos Municipales (Crespo).
Las mismas fuentes han señalado que del 1.600.000 euros de deuda el Ayuntamiento sólo tienen reconocidos unos 850.000. Se da el caso de que la pasada semana el Ayuntamiento reconoció mediante decreto de Alcaldía a la empresa una deuda de 250.000 euros por el IPC correspondiente a los escasos tres años que lleva funcionando.
El edil de Transporte, Antonio López, ha señalado que el equipo de gobierno va a realizar todo cuanto esté en su mano para evitar que el tranvía deje de funcionar, incluso si la empresa decide mantener su postura de suspender el servicio a partir del día 29. «Se ha realizado una inversión muy importante y no podemos permitir que deje de funcionar», ha asegurado López.
Plan de pago
La intención del Ayuntamiento es saldar la deuda a través del plan diseñado por el Gobierno central para que los ayuntamientos puedan abonar sus deudas reconocidas con los proveedores antes del 31 de diciembre de 2008. En el caso de Travelsa la deuda reconocida asciende a la mitad de lo que la sociedad reclama al Consistorio.
Según López, la empresa ha amenazado ahora con dejar de cumplir el contrato por ser cuando se está negociando la entrada en funcionamiento de la segunda fase.
El Ayuntamiento debe abonar a la empresa la diferencia entre el precio de venta del billete al usuario (1,30 euros por cada viaje) y la denominada tarifa técnica, que se eleva a 1,42 euros por trayecto. Esta tarifa subirá a 1,83 con la puesta en marcha de la segunda fase.
Asimismo, el Consistorio veleño debe pagar a Travelsa al final de cada ejercicio todos los billetes de los pasajeros que hayan dejado de usar el tranvía y los autobuses siempre que no se alcance el número de usuarios necesarios para garantizar el equilibrio del servicio, que este año supera el 1.200.000 viajeros.
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