Los reiterados accidentes de guaguas con turistas en esta y en otras islas nos hacen pensar que, tal vez, tengamos que poner coto a determinadas imprudencias que se cometen, llevando a nuestros visitantes por carreteras que son muy peligrosas, tanto por su estrechez como por sus numerosas curvas y sus pendientes. No vamos a hablar de si pueden o no estar en perfectas condiciones los vehículos que los transportan, que se supone que lo estarán y que han pasado por las revisiones e ITV correspondientes porque ya sería el colmo que no fuese así. Precisamente, la carretera desde Tunte a Maspalomas no es una de las más indicadas para este tipo de autos, lo mismo que la que une Agüimes con Santa Lucía. Toda la precaución al conducir por ellas es poca. Da igual que sean vehículos pequeños o grandes.
Por lo comentado anteriormente, creo que ha llegado el momento de saber elegir adecuadamente las carreteras canarias por las que puedan circular las guaguas, con cruceristas, con turistas que se alojan en establecimientos de las islas o con los habituales usuarios locales, sin tener que exponerlos a accidentes. No tenemos ninguna necesidad de que ocurra nada de esto. Claro que nadie podría impedir que se realizase este tipo de viajes en coches de alquiler por decisión personal.
No quiero ni pensar lo que ocurriría si se despeñase una de esas guaguas con cincuenta o sesenta pasajeros y tuviesen la desgracia de fallecer o de quedar malamente heridos. Las repercusiones mediáticas en sus países de origen o en el ámbito nacional serían terribles y no nos beneficiarían para nada, en un momento en el que se cuestiona a veces el trato que reciben muchos de nuestros visitantes, lo que puede ser aprovechado a su favor por los destinos turísticos que compiten con Canarias.
También quería hacer hincapié en la costumbre que tienen algunas agencias o guías de llevar a turistas a hacer senderismo sin las debidas precauciones ni advertencias acerca del tiempo que van a encontrar, o de las di-ficultades, peligros o limitaciones. Algunos lo hacen a nivel personal, sin guías, y en ocasiones sufren los efectos del calor, se pierden o se despeñan.
Debemos ser muy cuidadosos con todas estas cuestiones y no dejarlas al azar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario