España ha tenido un paso efímero por el ‘top ten’ de la igualdad de género en el mundo. Si en 2007 entró por primera vez en el club de los diez países más paritarios entre hombres y mujeres, un año después se ha descolgado hasta el puesto 17 del ranking que elabora el Foro Económico Mundial, presentado hoy miércoles.
Este organismo considera que España ha cubierto en casi un 73 por ciento la brecha de igualdad que aún discrimina a las mujeres en la vida económica, política y social. Un año más, los países nórdicos son los más igualitarios. Noruega, Finlandia, Suecia e Islandia alcanzan notas por encima del 8, prueba de que ni siquiera en esas latitudes la equiparación es completa. Cierran la tabla Pakistán, Arabia Saudí, Chad y Yemen, el farolillo rojo, donde las féminas no han logrado recorrer ni la mitad del camino.
El informe documenta la evolución de la igualdad de género en 130 países, que suman más del 90 por ciento de la población mundial, a partir de indicadores como la participación de las mujeres en la vida económica y laboral, salarios, la representación política, la educación, sanidad y expectativa de vida. Castiga no tanto los bajos niveles económicos, educativos, etc, como la distribución desigual de los recursos y oportunidades entre hombres y mujeres compatriotas. Cada país no se mide con los demás sino consigo mismo.
Este organismo considera que España ha cubierto en casi un 73 por ciento la brecha de igualdad que aún discrimina a las mujeres en la vida económica, política y social. Un año más, los países nórdicos son los más igualitarios. Noruega, Finlandia, Suecia e Islandia alcanzan notas por encima del 8, prueba de que ni siquiera en esas latitudes la equiparación es completa. Cierran la tabla Pakistán, Arabia Saudí, Chad y Yemen, el farolillo rojo, donde las féminas no han logrado recorrer ni la mitad del camino.
El informe documenta la evolución de la igualdad de género en 130 países, que suman más del 90 por ciento de la población mundial, a partir de indicadores como la participación de las mujeres en la vida económica y laboral, salarios, la representación política, la educación, sanidad y expectativa de vida. Castiga no tanto los bajos niveles económicos, educativos, etc, como la distribución desigual de los recursos y oportunidades entre hombres y mujeres compatriotas. Cada país no se mide con los demás sino consigo mismo.
A la cola en salarios
En el caso de España, la piedra en la que tropieza es la misma de siempre, la inequidad salarial. Las españolas siguen ganando de media entre un 25 y un 30 por ciento menos que sus colegas masculinos de igual categoría y en el mismo puesto de trabajo. En este punto concreto España es uno de los siete países más desiguales del mundo, el 124 de 130. Es nuestro peor índice. En otros apartados, en cambio las cosas son menos dramáticas.
Las españolas son ‘campeonas’ mundiales en acceso a la educación secundaria y universitaria, y también en esperanza de vida. Están en sexto lugar en número de ministras, en octavo en representación parlamentaria y, del uno al siete, alcanzan una nota de 3,6 en presencia en los órganos de decisión empresarial y económica.
Representantes de las organizaciones de mujeres lamentaron hoy el retroceso de España en la clasificación general del Foro Económico Mundial, pero esperan que la aplicación efectiva de la Ley de Igualdad permita remontar de nuevo “si se ejecutan las medidas con la colaboración necesaria de las empresas y los agentes sociales, declaró Marisa Soleto, de la Fundación Mujeres.
En Europa también han perdido posiciones respecto del año pasado Alemania, del puesto 7 al 11, y Reino Unido, del 11 al 13. Ganan en paridad de género Francia, nada menos que 36 puestos para colocarse en el escalón número 15 gracias en parte al número de ministras incorporado por Sarkozy, y Suiza, que pasa del 40 al 14.
En general, el viejo continente copa los primeros 20 puestos de la tabla, con las honrosas excepciones de Nueva Zelanda (5º), Filipinas (6º), Sri Lanka (12º), Lesotho, Mozambique, y Trinidad y Tobago.
Las españolas son ‘campeonas’ mundiales en acceso a la educación secundaria y universitaria, y también en esperanza de vida. Están en sexto lugar en número de ministras, en octavo en representación parlamentaria y, del uno al siete, alcanzan una nota de 3,6 en presencia en los órganos de decisión empresarial y económica.
Representantes de las organizaciones de mujeres lamentaron hoy el retroceso de España en la clasificación general del Foro Económico Mundial, pero esperan que la aplicación efectiva de la Ley de Igualdad permita remontar de nuevo “si se ejecutan las medidas con la colaboración necesaria de las empresas y los agentes sociales, declaró Marisa Soleto, de la Fundación Mujeres.
En Europa también han perdido posiciones respecto del año pasado Alemania, del puesto 7 al 11, y Reino Unido, del 11 al 13. Ganan en paridad de género Francia, nada menos que 36 puestos para colocarse en el escalón número 15 gracias en parte al número de ministras incorporado por Sarkozy, y Suiza, que pasa del 40 al 14.
En general, el viejo continente copa los primeros 20 puestos de la tabla, con las honrosas excepciones de Nueva Zelanda (5º), Filipinas (6º), Sri Lanka (12º), Lesotho, Mozambique, y Trinidad y Tobago.
Frente a la crisis
Tanto en Oriente como en Occidente queda mucho por recorrer en pos de la igualdad real, recuerda el Foro. “Las mujeres del mundo están casi tan educadas y en buenas condiciones sanitarias como los hombres, pero aún están lejos en la toma de decisiones”, afirmó Saadia Zahidi, que lamentó que se desperdicie el talento de la mitad de la población mundial en aspectos relevantes y transformadores como la economía y la política. “Una mayor representación femenina en posiciones de liderazgo en gobiernos y entidades financieras es vital tanto para hallar soluciones a la crisis económica actual como para evitar turbulencias futuras, subrayó Klaus Schwab, presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial.
Con todo, cabe el optimismo. Casi 90 de los países analizados han mejorado sus resultados respecto de 2007 frente a los 41 que han visto crecer su brecha interna de género. En salud y educación la discriminación casi ha desaparecido por completo en las 130 naciones del estudio. La igualdad económica apenas llega al 62% y a un ridículo 16 por ciento en lo político e institucional.
Con todo, cabe el optimismo. Casi 90 de los países analizados han mejorado sus resultados respecto de 2007 frente a los 41 que han visto crecer su brecha interna de género. En salud y educación la discriminación casi ha desaparecido por completo en las 130 naciones del estudio. La igualdad económica apenas llega al 62% y a un ridículo 16 por ciento en lo político e institucional.
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