Los vecinos de Tenoya se han cansado de ser los eternos olvidados en las grandes obras. Hace un año tuvieron que echarse a la calle para conseguir un acceso a la circunvalación y ahora ven cómo el ferrocarril del Norte también pasa de largo
JESÚS MONTESDEOCA
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA El pueblo de Tenoya está rodeado de carreteras, autovías, túneles y viaductos, pero sus vecinos están aislados y pagan más que cualquier otro ciudadano de la capital grancanaria por coger la guagua o un taxi. Sobrellevaban esa carga con resignación, pero al conocer el trayecto del ferrocarril del Norte se han puesto en pie de guerra y aseguran que no pararán hasta conseguir que el barrio tenga su propia estación de tren.
"Estamos indignados porque otra vez se han vuelto a olvidar de nosotros, ¿cómo es posible que proyecten una línea ferroviaria entre Tamaraceite y Arucas y no contemplen una parada en Tenoya?" El que habla es Lorenzo Santana, presidente de la asociación de vecinos La Encarnación, quien se queja de que nadie del Cabildo o de la Autoridad Única del Transporte de Gran Canaria se haya puesto en contacto con los representantes vecinales para conocer los problemas. "Para que se hagan una idea, el 20 % del barrio no tiene alcantarillado y otro 60 % no funciona", explica.
Los 523 años de historia y sus cerca de 3.000 habitantes "parece que no son suficientes para que Tenoya tenga una parada del tren", se queja Lorenzo Santana. A su juicio, "es un disparate" gastarse más de 400 millones de euros en un tren que sólo tendrá una estación entre Tamaraceite y Arucas, la de Santidad. En medio quedarán barrios como La Galera, Las Mesas o Los Giles, con más de 5.000 habitantes.
Paradójicamente, las grandes infraestructuras han agravado los problemas de comunicación con Las Palmas de Gran Canaria o Arucas. "En los últimos setenta años hemos ido siempre a peor", apunta el dirigente vecinal. Primero fue la GC-2, que redujo las líneas de guaguas entre la capital y Arucas. La circunvalación pasa por el barrio, pero hubo que movilizarse para construir un acceso directo. Guaguas Municipales tiene escasos servicios, por lo que los vecinos tienen que recurrir a las guaguas de Global, con billetes más caros y menos ayudas a estudiantes o jubilados. Los taxis también son más caros, porque a partir de Tamaraceite se aplica la tarifa interurbana.
El tren puede ser la solución a esos problemas de movilidad, pero en el avance del Plan Territorial Especial (PTE-21), que precisamente analiza hoy la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (Cotmac), no se contempla. Si se mantiene el trazado que propone ese documento, los vecinos sufrirán las consecuencias de la construcción de tres viaductos para salvar los barrancos de Jacomar y Tenoya, pero se tendrán que conformar con oír el silbido de los vagones cuando pasen junto a sus casas.
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