Eusebio Bautista Vizcaíno
Todo el mundo conoce el cuento de Caperucita Roja y el cazador que la salvó del lobo feroz. Es un cuento con final feliz. Casi parecido al cuento de Guaguas Municipales. La feroz privatización acechaba a Guaguas Municipales, pero ¿quién la salvó de la privatización? ¿El Alcalde? No me cabe duda que en poco tiempo, esa será la versión que nos intentarán vender.
Todo el mundo conoce el cuento de Caperucita Roja y el cazador que la salvó del lobo feroz. Es un cuento con final feliz. Casi parecido al cuento de Guaguas Municipales. La feroz privatización acechaba a Guaguas Municipales, pero ¿quién la salvó de la privatización? ¿El Alcalde? No me cabe duda que en poco tiempo, esa será la versión que nos intentarán vender.
En las diversas fases por las que ha pasado el proceso de “privatización si, privatización no”, la concejala Nardy Barrios destacó la “valentía del alcalde” afrontando el problema de Guaguas ¿recuerdan? Pues prepárense para que nos intenten vender que Jerónimo Saavedra fue el que salvó a Guaguas Municipales de su privatización, en la que nunca había creído. Es decir, el cazador del cuento de Caperucita. Esta advertencia está basada precisamente en como se ha cerrado –aparentemente– el proceso de privatización, después de ríos de tinta a lo largo de un año. ¿Vds. recuerdan algunas de las frases que se han dicho, para justificar la privatización?
¿Cuándo la situación económica de Guaguas era insostenible y si no entraba capital privado se iba directo a la suspensión de pagos? Desde Jerónimo Saavedra, hasta el Concejal de Movilidad (y Presidente de Guaguas), pasando por el portavoz Franquis, y por el Gerente de la empresa, todos hicieron declaraciones diciendo que no había dinero para pagar las nóminas (primero en mayo, luego en julio y por último en septiembre de este año). Que no había otra solución que privatizar Guaguas, para salvarla.
Pues bien, con menos de dos millones de euros al año, que es lo que va a ahorrar Guaguas Municipales de los sueldos de los trabajadores, y únicamente en 2009 y 2010, resulta que se arregla el tema, y ya no es necesario privatizar la empresa. ¿Verdad que resulta increíble? Tan increíble que el Alcalde no sabía que contestar, a preguntas de los periodistas, en la rueda de prensa conjunta con el presidente del Comité de Empresa, en la que presentaron el documento en el que se acababa con el proceso privatizador.
Según las diferentes fuentes consultadas, la realidad es muy diferente. La salida de la corporación de Rodolfo Espino –ex-concejal de Hacienda y miembro del Consejo de Administración de Guaguas Municipales- y su sustitución en Hacienda por Benito Cabrera, parece que ha sido uno de los factores importantes a la hora de valorar el verdadero coste –económico y político– de la operación de privatización de Guaguas Municipales.
El segundo factor, que ha influido decisivamente en cancelar la operación, es consecuencia de un error de bulto, cometido por los estrategas favorables a la privatización, cuando hicieron público –en un Consejo de Administración el pasado 18 de junio– un documento denominado Informe especial de valoración de la entidad Guaguas Municipales, S.A. en el que, un amigo de la dirección de la empresa y antiguo empleado, fijó, en solo 11 páginas, el valor de Guaguas en 3,8 millones de euros.
A finales de junio, cuando en una emisora de radio le preguntan al Alcalde sobre el informe de valoración (publicado en Canarias7), contestó que era falsa la información, que no hicieran caso a todo lo que se publicaba. Unos días después –el Alcalde ya se había leído el informe– a preguntas de un periodista del Canarias 7, Jerónimo Saavedra le quitó importancia, diciendo “informes pueden haber veinte” y ratificando que se había encargado una nueva valoración.
Para poder defender lo indefendible –la venta del 49% en 7.000.000 de euros– había que minusvalorar la empresa, y se buscó el método más facilón: el valor contable por 3,8 millones de euros. Curiosamente, desde el comienzo del expediente de privatización, se ha dado por descontado que el 49% de la empresa valía 7.000.000 de euros ¡sin ningún informe externo de valoración!
Es evidente que Guaguas Municipales no vale los 3,8 millones de euros que se indicaba en el Informe especial de valoración.... Cualquier empresario del sector transporte sabe que el coste de reposición de Guaguas Municipales (210 guaguas, unas hermosas cocheras, la concesión exclusiva –o casi– en la ciudad, las centenares de marquesinas, los más de 30 millones de pasajeros al año, unos ingresos anuales - ntre subvenciones y facturación– de más de 40 millones de euros, etc.) es de 100 millones de euros, como mínimo.
Parece que hay un nuevo informe de valoración de Guaguas Municipales, pero es el secreto mejor guardado –por ahora– en el Ayuntamiento. Y claro, Guaguas vale mucho más que los 3,8 millones de euros, y el que tuviera que pagar el 49% no lo iba a poder hacer con los 7,0 millones de euros “acordados”. O sea, se cancela la privatización, la empresa seguirá siendo pública al 100% y ¿Jerónimo Saavedra es el cazador del cuento que salvó de la privatización a Guaguas Municipales?Ahora toca gestionar bien –como no se ha hecho en los dos últimos años– Guaguas Municipales, para dar el servicio que los ciudadanos esperan.
Canarias al Día,
